lunes, 1 de julio de 2013

Colectivo



Comencé a pensar esta obra solo, para hacerla solo y ser libre. Poder llevarla a todas partes del mundo. Quería que fuera una obra que me diera libertad. La libertad de viajar, con mi maleta y mis instrumentos. Hacer un espectáculo que pudiera ser llevado a cualquier parte del mundo, en el que se pudiera entender la lengua que estaba hablando. Quería un espectáculo que pudiera ser traducido, I wanted a translatable performance, volevo uno spettacolo traducibile. Aprendí lenguas para hacerlo. Ahora este espectáculo sale al mundo y no es sino el resultado de un colectivo. De una serie de personas que de diversas formas han contribuido a su construcción, a su estructura, a su realización. 

Esto me hace pensar en que el teatro no puede ser sino un trabajo colectivo. No puede ser sino el resultado de la interacción. Imagino al más solitario de los actores. Y este no podría hacer su espectáculo sin la mirada y la devolución -formal o desprevenida- que hagan los espectadores eventuales o sistemáticos de su performar. 

Es a todas esas personas que lo han hecho conmigo a las que hoy les doy este reconocimiento silencioso. Que aunque muchas veces reniegue el artista no es sino en el conflicto que hace al arte al que nos hemos consagrado. Un arte difícil. Que necesita que la obra se rehaga y se vuelva a rehacer cada vez que se presenta. Y en ese rehacer se nutre y nutre nuevos colectivos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario